NABIL KANSO, SU PUEBLO


Rostros angustiados de niños
cuerpos destrozados de hombres
enbusca de refugio
para descansar,
de la metralla asesina
que escupe estiércol sin parar.

Un pueblo arde
por los cuatro costados
y en cada esquina
un ángel del apocalipsis
anuncia tempstad.

En lugar de trigo
han sembrado cadáveres
que florencen en rosas púrpuras
de soles presangiantes
un Nuevo amanecer.

Y en medio del caos
hay un hombre de pié
atrpando el tiempo para recrear
con fuerza extraña, el abismo,
la miseria humana
el llanto permanente
de un pueblo herido en sus entrañas.

!Basta de matar!
!Paren la destrucción!
Aquí y allá
Queremos PAZ.

Estos mensages de fuego
y este color de Guerra
serán un dia visions de pesadillas,
que amenazaron ser verdaden un espacio de calma,
ávido de comprensión
necesitado de paz.

Aquí estamos de pié como los cedros
como las ruinas de biblos verticals,
ante el futuro de horror
que aún es possible, detener hoy.
Unamos las cadenas de solodaridad
las fuerzas desarmadas
capaces de hacer un trueque
de fusiles, por amor.

Carmen Aranguren