NABIL KANSO: LA DIVISION DE LA VIDA:
BUSCANDO AL POETA: PODER, MUERTE Y SEXUALIDAD

Gail Kurlansky

En Septiembre de 1985, en el Nexus Centro de Arte Contemporeno de Atlanta, Nabil Kanso reveló una seria de pinturas tituladas División de la Vida. Un año más tarde, todavía se comenta mucho acerca de esas pinturas: sin embargo, las descripciones de estas pinturas siempre han estado caracterisadas por términos tales como figuras en lucha, colores violentos y una visión apocalíptica. Commencé a preguntarme por que es tan imposible ignorar estas pinturas y por que el contenido se hace tan inaccessible qué no podemos llegar más alla de la descripción. Comencé a aplicar una variedad de modos analíticos clásicos a las pinturas de Kanso, pero esto significaba sacrificarlas por la metodología. Commencé entonces a admirar las pinturas. Bajo escrutinio, una variedad de temas, en particular poder, muerte, y sexualidad aparecen en las siete pinturas de División de la Vida. Me gustaría ver esos temas, cómo funcionan y lo poético que finalmente organiza los temas de esas pinturas.

Resulta difícil hablar de poder, muerte y sexualidad como si se tratara de tres temas que existen por separado en estas obra, cuando de hecho están tan interelacionados aislar a uno de ellos se convertiría en una manipulación artificial. El título de División de la Vida en sí mismo implica una multicidad. Esta es la primera indicación de una imagen (o un tema o una forma o una idea) no es lo que más importa en estas obras, algo más que artificial. Esta Division de la Vida podría existir como un dualismo. Es precisamente esta multiplicidad lo que hace que estas pinturas sean difíciles de comprender. Por esto, este artículao no tendrá ni principio, ni medio, ni conclusión, sino que más bien se va a tratar de una presentación abierta. Discutir estas pinturas como si fueran narrative sería deshacer el paso que realizó Kanso cuando terminó con la tradición pictórica de Occidente y comenzó a presentar las ideas del mundo y sus formas en términos de multiplicidad e interrelación.

Cuando observamos las obras, tenemos la sensación de un promontorio general, la sensación de que una pintura choca con otra, una “esencia negra” que se sitúa en la superficie ocultando la estructura interior de las pinturas y que nos aleja de los secretos. Es una polivalencia de discurso económico, cultural, político y sexual. Esta esencia no se puede confundir con una estrategia general, para todo el mundo existen vacíos en la esencia que nos recuerdan que “las relaciones de poder-conocimiento no son formas estáticas de distributión, sino que son matrices de transformaciones.” La esencia no es sólo una manipulación formal para unir los contenidos divergentes de las pinturas, es más que todo un instrumento sumamente real que surge del discurso complejo de las pinturas y finalmente de lo poética del pintor.

Mi primer enfoque para abrirme paso entre las esencia fue discutir las pinturas con el pintor. Habló con los mismo términos sintéticos que utiliza en sus pinturas: por lo tanto, decidí someterlo al mismo escrutinio que había utilizado con sus pinturas. Tradicionalmente, no se realiza una investigación del trabajo del pintor para evitar prejudicios; sin embargo, considero que el echo de investigar al pintor es una necesidad, ya que así se explora su poesía. De hecho, se puede dar el caso de que separar al pintor de su obra significaría separar artificialmente las interrelaciones que son esenciales par la comprehensión.

Nabil Kanso nació en Beirut. Asistio a esculeas Francesa Libanesa. Su educación continuó en Londres y Nueva York. Actualmente vive en Atlanta, a pesar de que su tiempo se divide entre los Estados Unidos, Europa, Suramérica y el Medio Oriente. Presenta una visión del mundo que no está conformada por las frontera políticas definidas para nosotros por los superpoderes. Edward Said afirma “en la medida en que sea capaz de dejar el hogar cultural, podrá entonces juzgar a éste, así como al mundo en general, con el desinterés espiritual y la generosidad necesarios para tener una visión verdadera. También, lo más fácil es que uno se valore y valore las culturas extrañas con la misma combinación de intimidad y distancia.” El punto de multiplicidad cultural opuesto a la dislocación entra en juego. “Orientalismo” es una forma de dislocación cultural ya que impusó una cultura occidental en el “Oriente” de tal manera que lo que se refleja por el “Oriental” sino una cultura colonizada. La dislocación cultural es colonialismo. Por otro lado, la multiplicidad cultural significa mantener la identidad cultural propia de uno mismo y presentarla con o incluyendo conocimiento de otras culturas.

Nabil Kanso es el primer artista del Medio Oriente que emerge a la superficie, auque no en contra del esquema del colonialismo. Presenta una visión unica de su cultura y otras culturas. Es dificil juzgar la fuerza de la nueva visión decolonizada y sus afectos decolonizadores, ya que es ahora que estemovimiento se está volviendo identificable. Kanso no sólo tiene la capacidad de presentar una visión decolonizada del Medio Oriente (y, por tanto, no está desarreglado culturalmente), sino también una visión multi-cultural del mundo. Creo que esto es verdad no sólo por su educación, sus experiencias en cuanto a viajes, sino más que todo por sus pinturas.

A través de sus pinturas, Kanso demostró la colonización exponiendo las estructuras de poder, penetrándolas y finalmente desruyéndolas y mostrando su impotencia. En La Puerta, introdujo una noción jurídico-discursivo al poder la cual está bastada en los rigores de la logica legal y la muerte. La figura autoridad (jusgada) montada en un caballo en la parte central de las pinturas juega el papel del legislador en el cual reside la forma pura del poder. Es una relación negative, el poder no puede hacer otra cosa que decir no, como se muestra por los hombres decapitados en la parte izquierda quienes son literalmente un exemplo de la conjunctión del legalismo y la muerte. El verdugo parado en frente de las figuras decapitadas es el intermediario y a simple vista da la impresión de que está fuera de la ley, cuando de hecho está confrontado con el poder que es la ley, el sujeto que se constituye como sujeto - quien esta “sujeto”- es quien obese. A pesar de que el ejecutor también está sujeto por su propria obedencia, el artista nos ha mostrado la expresión de horror en la cara del ejecutor porque finalmente el sistema de represión jurídico-discursivo no es penetrante, La Puerta en la pintura siempre es una alternative y unida al conocimiento (el hombre agarrando el libro en el lado izquierda del verdugo) es un esqueleto de relaciones poder-conocimiento, ya que están incorporadas en el libro que, en primer lugar, es vehículo para la religión y finalmente una Biblía para la tecnología. En toda la pintura en general está presente la dinámica de transformación, en ves de formas de distribución y conocimiento.

El jinete es el legislador, el juez, el que dicta la sentencia y el verdugo; el hombre con el libro es la autoridad ya que posee el conocimiento, un conocimiento que se refiere más que todo al sistema jurídco-discursivo que depende de la represión y negación; el hombre horrorisado con las manos hacia el aire representa al verdugo, la victima, el observador.

Alas de Lucha es sin duda la más grande interroación del artista acerca del poder. En esta pintura, explora completamente la multiplicidad del poder y muestra sus relaciones variables. Las relaciones de poder no se encuentran en posiciones superstrucurales, es decir, no se sitúan en la parte superior para luego bajar como relaciones binarias entre los sometadores y los sometidos, sino que más bien existen dentro de la familia, instituciones, relaciones sexuales y todo el cuerpo social. Esencialmente, “el poder no es siempre lo que se adquiere, se mide o se comparte, algo que uno retiene o permite que se vaya; el poder se ejerce desde inumerables puntos, en la interacción de las relaciones no-igualitarias y variables.” La centralidad se rompe y percibimos la pintura quando nos damos cuenta de que las figuras alrededor del centro son símbolos hegemónico de todas las relaciones obligadas en la pintura. “Donde existe el poder existe la resistancia,” y vesto se evidencia en Alas de Lucha: parece que las luchas y los conflictos no tuvieran fin, cada figura en la pintura participa en la batalla, a ellas se les impone algo o ellas impone algo, ninguna emerge como el centro de poder ya que el poder no es el resultado de la decisión de un individio como si éste alguna ves hubiera pretentido ser el soberano. El echo de que el poder de consenso en sociedad y el poder contrarrestar las fuerzas sociales nunca se han adaptado constituye una vía para el ascenso y caída del demonio en la vida moderna. Esta experiencia del demonio coloa los problemas de la religión en una visión diferente. La visión ya no es metafísica sino más bien directa y relacionada con la experiencia con la lucha y la opresión. En esta pintura, observamos también a cuatro hombres montados en caballos, distribuidos equitativamente en la pintura, sobre los cuales se encuentran cuatro torres con caras con máscaras. Estos jinetes representan su riquesa acumultada ( i.e. cabesas de corporaciones y colectivas). En esta pintura no existe deidad, soberano, jefe de estado, centro de poder, lo único que existe son los restos del significado que tenía la historia acerca del poder. Incluso la máscara, debido a su colocación, indica que existe sólo una noción de autoridad central opuesta a una autoridad central verdadera.

En la parte izquierda de Alas de Lucha, la muerte (uno de los jinetes anteriormente mencionados) aparece como un esqueleto montado un caballo y confrontado una figura con los brazos levantados y barba el cual traspasa el pecho. La figura allude al Cristo crucificado, pueste que él también tiene las palmas sangrantes de Messiah, reformando la falta de Dios y en la experiencia moderna el desvanecimiento de consenso en el centro del poder. La siguiente rupture el centro del tema del poder es la destrucción de la familia que tiene lugar debajo de Cristo: un hombre nudoso está inclinado y sujetando firmemente una mujer gritando y su niño que son apartado de lo que parece ser un brazo de un hombre y parte de una cabesa. Los temas de represión son reconocidos por el artista a través de la mutilación del cuerpo tal como en las nociones jurídico-discursivo de poder. En el lado derecho de la pintura, las personas son ejecutadas a través de colgamiento, pero una escalera, como La Puerta, implica otras posibilidades. Los restos de autoridad cabalgan a caballo sobre varias escenas de muerte, luchas y devastación. La pintura en su totalidad está impregnada de cabesas sin cuerpo las cuales representan las inconsistencia, discontinuidades, e ilusiones de poder sin consenso. Para tal poder que estas cabesas protegen y facilitan a través del silencio y la discreción es una fuerza móbil. Estas fuerzas mobiles continuan en Fantasmas Desnudos; sin embargo, la impotencia del sistema represivo en relación con lo individual es delineado por el volcamiento del hombre hacia sí mismo: en evidencia es un acto de canibalismo que tiene lugar en la parte superior derecha de la pintura.

Que se puede decir sobre la muerte y su conección con el poder, tema que impregna totalmente la serie “Division de la vida”? Hasta hora , la muerte ha sido presentada como el brazo de la ley por excelencia. Una ley que ha reflejado la ley de la soberante que antiguamente daba al maestro el derecho de tomar la vida de sus hijos o sus esclavos. A medida que el cuerpo social aumenta, la soberanía se convierte en la cabesa del estado y el eslavo se convierte en el soldado y el poder soberano para matar se torna menos directo. Se manifiesta bien sea enviando al soldado a la guerra para defender la tierra o posesiones o a través de su sistema judicial como castigo. Las relaciones de poder y muerte en estas pinturas han sido manifestadas hasta ahora como formas de reducción y represión, ejecuciones, castigo y guerra.

Portales, centros vacíos, y escaleras en todos los lienzos de esta serie. Ellos llevan un mensaje de un cambio o un giro en los modos de poder desde un sistema que controla a través de la representación y reducción relacionado con la ley de la soberanía, con un sistema positivo que tiene como objetivo la promoción y extensión de la vida y que está en conección con el cuerpo social. Este giro es la más visible en Sombras Caídas, donde el centro vacío está lleno de luz, la escalera se mueve desde el centro de la luz hacia el piano frontal y retrocede hacia arríba a través del portal donde una pierna y medio cuerpo se ven desaparecer. La figura de la crucificción en La Puerta ha sido volteada hacia abajo y desciende diagonalmente desde la esquina superior izquierda hacia el centro de la pintura pero no se entra en el centro iluminado. Esta figura ha alcansado un nuevo punto terminal, uno que considera la muerte no en términos del cuerpo y el alma individual, sino en términos de especie. Siento que esta especie es la “División de la Vida.” El hombre ha llegado a una posición en el mundo donde tiene el poder de destruirse a través de tecnología y si falla él se enfrenta a la destruccion a través de enfermedades pro primera vez en la historia. En esta pintura Kanso nos ha presentado una masa de cuerpos a través de un mejor fondo, éstos no son los cuerpos que reflejan el esplendor del homicidio de la soberanía, sino más bien una especie considerando su destino.

El destino de la humanidad es más confrontada por el artista a través de su exámen de los “simbolicos de sangre”. En Entre las Paredes todo el lienzo está bañado en sangre, y tal como el negro neto envuelve la serie, la sangre neta no es accidental, representa siglos de poder. El poder habla a través de la sangre; el honor de guerra, el miedo al hambre, el triunfo de la muerte, la soberanía con espada, ejecutores, y torturas; la sangre fue una realidad y con una función simbólica. La sangre constituyó un valor fundamental en el sentido de que se convirtió en un sistema de alianza en sociedades que controlaban a través de las familias sistemas de castas y órdenes. Permanece estrectamente ligado a la ley de la soberanía y es una expresión del más grande giro (moriré por ti), así como también del castigo más grande (morirás por tus pecados).

En Entre las Paredes, la sangre está en su estado más represivo. Se construye la prisión. Seis niños llorando recostados sobre una pared de madera a través del fondo de la pintura y, a través de la parte superior hay seis palomas sangrantes que están tratando de volar por encima de las paredes que las encierran. Un portal atracando encendido brillantemente, con pájaros negros tratando de volar hacia adentro y acia afuera, llena el centro de la pintura, camuflageando el sexto niño y conectándolo con el sexto pájaro. Aquí, la humanidad está rodeada por torres de poder (paredes) y su alma es detenida en el vuelo, el desespero emana del portal, y todo parece sumergido en un gran optimismo (la ley). Este estado represivo es roto por la escalera, la cual, a primera vista, conecta el cuerpo con el alma, pero, en realidad conduce a una hilera de cerebros sangrantes borleando la parte superior de la pintura. Aquí, el artista nos recuerda que algunas situaciones ha habido un rompimiento en la ley y el complejo poder de reconocimiento ha triunfado en el lugar. La conciencia del hombre como una especie es reconocido, y con la conciencia, la posibilidad de una división en el conocimiento como la armonia absoluta que nunca es alcansada por el hombre y el conocimiento al servisio del caos y la desarmonía universal. Los dos conocimientos se alimentan el uno al otro, a pesar de su oposición. El primero esta representado en la tradicion occidental por la República de Plato y sus secuelas, el segundo por las estructuras totalitarista tan prevalentes en la ciencia ficción.

Esta División de la Vida (poder-conocimiento / jurídico-discursiva) constituye el punto de vista de Kanso de una paradoja en el corasón de la civilización occidental y el colonialismo. Dondequiera que va el occidente la paradoja va con ella. El complejo poder-conocimiento es visto un sistema positivo, en el cual la vida es impulsada más que reprimida; emplea la regulación de una especie en torno a la norma. La “ley” ya no será más “la ley”, rígida y represiva en su forma, sino que es legislada e impuesta en torno a una norma para un “cuerpo social” más que para un individual, y para el “bien” del “cuerpo social”. Tal como dice Michel Foucault, “un ordinamiento político de la vida, no a través del esclavitud de otros, sino a través de una afirmación de sí mismo.” Pero el cuerpo también está conectado directamente con el desarrollo del capitalismo. El control de la población, la demografía, la “evaluación de las relaciones entre los recursos y los habitantes,” todo es se convierte en problemas. Tal como Hannah Arendt ha establicido claramente, la política de las naciones occidentales avanzadas se ha convertido simplemente en la “política de la cocina.” Esencialmente, “lo que podría llamarse sociedad de tres faces de modernismo ha sido alcanzada cuando la vida de la especie se emprende en base a sus propias estrategias políticas. Durante milenios, el hombre continúa siendo lo que era para Aristóteles: un animal viviente con la capacidad adicional para una existencia política; el hombre moderno es un animal cuya política coloca su existencia como un ser vivo en cuestión.”

La seriedad de la condición de la humanidad es espantosamente aparente de la locura del Ritmo de Maestros. La figura de la autoridad emite ahora sus descretos desde un piano. La luz proveniente del portal emana ahora del centro del círculo de los cerebros sangrantes. Las cabesas que bordean la parte inferior de La Puerta y Alas en Lucha han pasado a ser de cabesas sin cuerpos a cuerpos sin cerebros. Ellos bailan histericamente del lado derecho de los lienzos incapaces de unirse a sus cerebros sangrantes, ya que los procesos político las an convertido en inútiles, un papel desempeñado por el maestro que se encuentro debajo de ellos. Incluso la biotecnología ha sido socavada en esta pintura.

La seriedad de la condición del hombre se ha tornado tan aparente en la División de la Vida que parece importante para reexaminar lo “sagrado” y lo “profane”. Las técnicas humanas tal como la pedogogía, la medicina y la mayoria de todos los psicoanalisis han llevado “la carne al nivel del organismo.” Ellos llevan en sí mismo la misma división paradojíca que resulta de la indisolubilidad de suppresión de la promoción de la vida. Las nuevas esferas de lo sagrado y lo profane deben definirse ahora en términos de la esencia irónica de la civilización occidental: el demonio siempre entra en la vida en esfuerzo para transcender a sí mismo. Esta idea fue obstaculizada en las estructuras armoniosas de la metafísica occidental, pero la presencia del demonio en umbral mismo de la religión reaparece con cada reconstrucción directa de la experiencia -a medida que los no occidentales se ven obligados hoy en dia a comprometerse.

La manera como el artista presenta el cuerpo humano es el vehículo más contundente para un nuevo sentido del alma y sus transformación desde lo metafísico hacia el nivel comunicativo. En Transgresiones, Kanso enfatiza el proceso del deseo de transformación sexual en discurso y resalta el lugar del sexo con las tecnicas de comunicación y la ausencia de comunicación, tal como ha sido explicado en el psicoanalisis. La única mujer vestida en esta serie de pinturas está en la parte superior del centro en Transgresiones. Ella está muy adornada al estilo de la Madonna del siglo XV, la cual lleva consigo connotaciones de confesión, ejercicio espiritual, ascetismo y misticismo, siendo todos ellos conceptos estrechamente relacionados al psicoanalísis como un técnica humana. Ella está rodeada por mujeres desnudas. Su vestimenta es lo que identifica su puresa y virginidad e intensifica la desnude de la otras, y por ende el pecado. Las mujeres con mayor volumen de senos en esta pintura son el epítome de la sensualidad y su pecaminosidad se demuestra por su posición fuera del núcleo familiar. En el lado izquierda de esta pintura la madre, el padre, y el niño están abrazados fuertemente unos con otros y son símbolos de la sexualidad secular, expresados y purificados a través del símbolo tradicional de la Iglesia. En esta pintura, la forma en la cual se discute y se pratica el sexo se define eclesiasticamente; sin embargo, la familia desempeña un doble papel: también es un indicative de sexo como una técnica humana. El artista minimiza la imagen divina, que él tiene del hombre, en el centro de esta pintura, con sus escaleras: las escaleras de Kanso son resto infatigable de la multiplicidad del poder.

Nabil Kanso ha señalado los problemas más serios que confronta el hombre. El artista no está a la búsqueda de códigos aun cuando apunta hacia los problemas economicos, políticos, socials y cosmológico, los cuales residen en la esfera de las relaciones causa y afecto. El está interesado en la vida en su estado reflexivo, tal como se le presentó a él a través de sus confrontaciones con las situaciones lindantes con la muerte, el amor, el sufrimiento y la culpabilidad. La organización de estas situaciones lindantes en su reflexión es lo que constituye su poesía. Estas situaciones lindantes en sus diferentes y paradojícas formas es también lo que ha dado forma a la civilización occidental. En consecuencia, reitero -ud. no puede separar el pintor de sus pinturas- que hacer eso seria negarle su existencia comunicativa. Esta existencia comunicativa parece al mismo tiempo entrelazada con el carácter trágico de la religión occidental e ironicamente, tragicamente conectada aun con ésta. Así, su poesía comunicativa, tal como muchas actitudes creativas de una persona no-occidental, se predica basada en una relación profunda de la humanidad con el occidente y asombroso desprendimiento expectante de ella. De este círculo se deriva su extraordinario poder de expresión.

Traducido de inglés
Art Papers, noviember, 1986